domingo, 12 de marzo de 2017

Medicina Medieval Occidental

A todos nos suena que en la edad media estaban como una chota y curaban desangrando a la gente, ¿verdad? Pero, ¿sabes por qué? Hoy te traigo una entrada acerca de la medicina medieval de occidente. Tus personajes enfermarán y caerán heridos, es inevitable. Te traigo un ejemplo de nuestra propia Historia para que pienses en el sistema médico de tu mundo. Aclarar que no era, ni mucho menos, el único sistema médico y me atrevería a decir que se trata del peor. Los cristianos, en aquella época, destacaban por su poca higiene y su poco aprecio por el saber de otras culturas, por lo que, en terreno científico, nos costó mucho avanzar hasta que no se superó esta barrera.

Pero me dejo de rollos, vamos al meollo del asunto:

Medicina medieval occidental

Antes de nada, creo que tengo que aclarar que con medicina medieval occidental, en realidad, me estoy queriendo referir a la medicina del occidente cristiano. Eso excluiría a España, pues la invasión árabe trajo consigo un sistema médico distinto. Es más, los cristianos no llegaron a considerar como óptimo su sistema hasta después de la reconquista. Por lo que no se beneficiaron demasiado de estos conocimientos árabes.

Así, a grandes rasgos, podemos hacer dos grandes distinciones sobre la medicina. En un lado tenemos a los médicos, bachilleres que, tras superar sus estudios en las Artes liberales, se adentraron a cursar la carrera de Medicina en las distintas universidades repartidas por toda Europa. En el otro lado, tenemos a los cirujanos barberos, hombres humildes que aprendían de un maestro y recorrían el mundo ofreciendo sus conocimientos.

Médicos: estudios universitarios y teoría de los cuatro humores

No voy a adentrarme demasiado a hablar sobre las universidades medievales, pero para que te hagáis una idea de la preparación de los médicos decir que, primero, tenían que superar una prueba sobre las artes liberales, divididos en dos grandes grupos: trivium –gramática, retórica y dialéctica– y el quatrivium –aritmética, geometría, astronomía y música–. Eslos cuatro humores del hombreta enseñanza solía darse en un plazo de seis años. Una vez superadas las distintas pruebas y convertido en un bachiller, podía tener acceso a las carreras universitarias. Estas eran: Derecho, Medicina, Teología y Filosofía. En nuestro caso en particular, los estudios de medicina solía abarcar un período de aprendizaje de diez años y consistía en la memorización de distintos tratados sobre medicina griega.

El autor griego con más peso y que sirvió como marco para toda la medicina cristiana fue Galeno y, más concretamente, su teoría de los cuatro humores. Esta teoría mantiene que el cuerpo está compuesto por cuatro sustancias básicas (humores), cuyo equilibrio sostiene el estado de salud y anímico de las personas. De esta manera, cualquier enfermedad se veía como un exceso o un déficit de un humor. Los médicos, por lo tanto, debían suplir el déficit o el exceso del humor en concreto para curar al paciente.

Estos humores son cuatro: bilis negra, bilis amarilla, flema y sangre. Y están divididos en húmedo/seco y caliente/frío. Además, cada una de estos humores tiene una serie de adjetivaciones que servían para definir el estado anímico del paciente:

Humor

Órgano

Cualidades

Adjetivación

Características

sangre

corazón

caliente y húmedo

sanguíneo

valiente, esperanzado, amoroso

bilis amarilla

hígado, vesícula biliar

caliente y seco

colérico

mal temperamento, fácil de enojar

bilis negra

bazo

frío y seco

melancólico

abatido, somnoliento, depresivo

flema

cerebro/pulmón

frío y húmedo

flemático

calmado, indiferente

De esta manera, si se encontraban con un paciente que presentaba un estado anímico depresivo lo relacionaban con un emedicos medievales sangradoxceso de bilis negra. Por lo tanto, al ser este un humor frío y seco, aplicaban calor y humedad al cuerpo para hacer aumentar los otros humores, compensando el exceso de bilis negra y lograr el equilibrio. Así, se entiende la lógica de las sangrías: ante un exceso de sangre, humor relacionado con la valentía, la lascivia o la esperanza, sangraban al paciente para sanarlo de su enfermedad. Aclarar también que entonces consideraban una enfermedad física cosas como la melancolía, la tristeza o, incluso, el amor. Y, ante un mal de amores, te sangraban.

¿Servían para algo estas prácticas? ¿Eran efectivas? Obviamente, no. La mayoría de los casos terminaban de matar al paciente con una enfermedad que, sencillamente, no lograban entender. Piensa, además, que tanto los cristianos como los islámicos tenían la prohibición divina de abrir a un hombre para explorar su interior, por lo que se veían obligados a recurrir a textos greco-romanos para entender el cuerpo humano. Los más valientes hacían exploraciones en cuerpos de animales, pues se creía que el cuerpo del cerdo, en su interior, era idéntico al humano.

Cirujano barbero: medicina popular

Aunque no lo he mencionado en el apartado anterior, un hombre con una preparación de dieciséis años en distintas universidades europeas, enfocaba su atención a clientes ricos. Aristocráticos o burgueses enriquecidos. Cobraba un salario elevado y, por lo tanto, excluía al populacho.

Ante el médico, el pueblo tenía la figura del barbero cirujano. Se trataba de un hombre humilde que, como mucho, sabía leer y escribir. Cada caso era particular puesto que no existía un proceso educativo para formarlos, sino que cada uno aprendía de su maestro. Generalmente, se trataba de conocedores de las propiedades curativas de las hierbas, con capacidades para cerrar heridas, purgarlas de infecciones, así como realizar distintos ungüentos, cataplasmas o pócimas. También sabían acomodar huesos dislocados o evitar inflamaciones de torceduras e, incluso, poseían conocimientos veterinarios. Además, también eran dentistas y realizabacirujanos barberos medicina medievaln las funciones de cualquier barbero. Lo más probable es que no conocieran la teoría de los cuatro humores, simplemente aplicaban unos conocimientos heredados durante siglos.

La mayoría eran itinerantes. Viajaban cuanto durara el buen tiempo y se acomodaban allá donde supieran que podrían encontrar trabajo en invierno. Dedicaban el invierno a la preparación de todos los ungüentos, pócimas y plantas secas, para poder viajar sin preocuparse por reabastecerse. Durante el verano, tenían que reunir el dinero suficiente para pagar su residencia en invierno, toda la comida que comerían así como poder pagar las noches que pasarían en distintas posadas durante su viaje. Era un trabajo que implicaba muchos gastos, por lo que tenían que apañárselas para ganarse bien la vida. Muchas veces, realizaban su trabajo acompañado de música, malabares o recitando algún poema. Era una forma de ganarse un público y vender su mercancía y sus servicios. Un cirujano barbero, a diferencia de un médico que podía verse mantenido por un noble, tenía que ganarse el sustento día a día.

Piensa, sin embargo, que este trabajo podía llevarlo a cabo cualquiera, pues no se requería ninguna preparación ni cursar ningún estudio. Por lo tanto, se daban casos de vendedores itinerantes de pócimas milagrosas que lo curaban todo. Timadores que vendían cerveza aguada a precio del mejor vino del reino. Incluso, muchos cirujanos con conocimientos médicos podrían recurrir a esta estratagema para conseguir aumentar sus beneficios.

Otros curanderos: de campaña, caballerizos y brujas.

Los médicos y los cirujanos son los dos grandes tipos de curanderos que se podrían haber encontrando nuestros antepasados a lo largo de sus vidas. Sin embargo, el mundo medieval está cargado de otras figuras que ofrecían unos servicios de curandería.

Por un lado, tenemos a todos esos cirujanos que se dedicaban a sanar a soldados en combate. Curanderos o médicos de campaña, por ponerle un nombre. Eran curanderos enfocados, sobre todo, a evitar la muerte de los guerreros en combate. Se dedicaban a las heridas más físicas: cortes, magulladuras, torccuranderia medieval brujeria como escribir una novela documentacion medievaleduras o huesos rotos. No tenían una gran formación y ofrecían un servicio para ese preciso momento. De tratarse de guerreros con sangre noble, posiblemente, al llegar a la corte, recurrirían a un médico.

Por otro lado, tenemos la figura de los caballerizos. Del mismo modo que los cirujanos, éstos aprendían todo de un maestro, sin existir aún una formación reglada para ellos. Además de aprender todo sobre el cuidado de los distintos animales, aprendían conocimientos médicos para sanarlas en casos de heridas o enfermedades. Conocimientos que se podía aplicar, sin problemas, a los humanos.

Por último, destacar la función de muchas profesiones anónimas que han quedado en el olvidado por tildarlas de brujería. Mujeres, en su mayoría, que se dedicaban a ofrecer servicios de curanderas así como ofrecer artículos que protegían de la mala suerte, propiciaba la buena fortuna o curaban de un mal de amores. Y, por qué no, artilugios para maldecir a un enemigo o para adivinar el devenir.

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Y eso es todo por hoy. Aclarar que hablo intencionadamente todo el rato en masculino, exceptuando el último párrafo, puesto que se trataban profesiones casi en exclusividad masculinas. Una mujer no podía acceder a la universidad para convertirse en médico y era mal visto que una mujer tuviera un trabajo itinerante, pues eso propiciaba que se la tildara de prostituta. Sin embargo, tu mundo en tuyo. ¡No caigas en los mismos paradigmas de nuestros ancestros!

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5 comentarios:

  1. Se agradece el artículo,de verdad. Me releí El Médico porque la verdad es que es completito para saber sobre medicina, y me di cuenta de lo coñazo que es cuando ya te lo has leído xD. Que luego en mis historias haré un poco lo que me dé la gana pero quería al menos saber las bases de las que partir.

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  2. ¡Sí! El médico te explica muy bien conceptos muy básicos sobre el día a día medieval y su relación con la medicina. Pero un coñazo es un rato xD

    Me sabe mal decirlo, pero todos los libros que he leído de historiadores pecan de ser una gran referencia sobre X tema de su época, pero al mismo tiempo muy, muy tediosos xD

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  3. Hola, Taty.

    ¡Muy buena documentación! Es fácil dejarse llevar en la literatura fantástica y aplicar soluciones mágicas (nunca mejor dicho), para temas de medicina. Pero interiorizar en el tema, nos puede decir mucho de la sociedad y el mundo en general, que estamos creando.

    Un detalle curioso, es ver como muchos avances médicos que se desarrollaron en Egipto o Grecia, parecieron no solo caer en desuso en la edad media, sino que algunos, fueron por completo olvidados. Se optó por desarrollar nuevos métodos (algunos, más primitivos) que trabajar sobre las bases existentes.

    ¡Un saludo!

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  4. Un aporte: parece ser que en la escuela de medicina de Salerno, allá por el siglo XII sí se permitía estudiar (posiblemente también dar clase) a las mujeres. Un gran ejemplo fue la doctora Trotula, la primera en escribir tratados sobre ginecología. Pero claro, Salerno entraba dentro de la órbita del reino de Sicilia, donde ocurría como en la península ibérica, había una mezcla de culturas islámica-bizantina-normanda. Un siglo más tarde, el emperador Federico II, rey de Sicilia, permitió la disección de cadáveres en las universidades cada cierto tiempo.

    Espero no haber molestado, es que justo me estoy documentando para un personaje femenino de una novela de historia/fantasía, jeje...

    Por cierto, como en El médico, en El puente de Alcántara también aparece la figura de un médico sevillano judío como uno de los protagonistas, y se ve claramente el contraste entre la medicina de los reinos del norte y la practicada en al-Andalus. Y en otra novela histórica, El sanador de caballos, se cuenta la historia de un albéitar, un veterinario especializado en equinos.

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    1. Oh, me apunto las novelas para echarles un vistazo! Y no, claro que no molestas. Toda aportación es bien recibida!

      Lo de la escuela de Salerno lo desconocía totalmente, sí sé de algunas eclesiasticas que se dedicaban a estudiar, principalmente, el cuerpo femenino; aunque no se les permitía ejercer como doctoras, eran simples estudiosas. Aunque yo aquí supongo que cada cual hacia lo que le daba la gana, dudo que con tales conocimientos no tuvieran mujeres que quisieran ser atendidas por ellas xD

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