domingo, 26 de junio de 2016

¿Estás realmente preparado para convertirte en escritor profesional?

Últimamente estoy algo inactiva con mi propia novela y, cuando eso ocurre -debo admitir que me pasa más de lo que me gustaría-, siempre me planteo una pregunta fundamental para cualquier escritor que quiera dedicarse profesionalmente a escribir: 


Hoy os traigo, por lo tanto, mi reflexión personal al respecto y ciertas claves que todos deberíamos tener en cuenta antes de decidir adentrarnos en esta via profesional.

Mi respuesta inmediate a semejante pregunta es un: Hoy no, no tengo ninguna novela escrita. Y esto es fundamental y a veces vale la pena recordarlo a los que viven más entre las nubes que con los pies en el suelo. Sin novela no puedes llamarte escritor. Para ganarte ese título debes terminar, por lo menos, un primer borrador

¿Qué necesito para poder convertirme en escritor profesional?

Hay quien escribe solo por hobbie mientras dedica su vida a otra profesión. Los escritores con ese propósito no escriben ni viven el proceso creativo de la misma forma que alguien que quiere dedicarse a vender su obra y lucrarse con ella. Para mi, existen 5 puntos fundamentales que debemos fomentar para poder convertirnos en lo que deseamos.

1. Tener claro tu objetivo

Esto es algo básico que es lo primero en lo que tienes que pensar y repensar. Y es una pregunta tan importante como: ¿Qué quieres hacer con tu vida? ¿Queres dedicarte realmente a escribir o solo quieres satisfacer algunas necesidades creativas de tanto en tanto? 

Piensa que el proceso de escribir algo no siempre implica dedicarse a la escritura. Como hemos señalado antes, igual simplemente deseas escribir de tanto en tanto para sacarte de la cabeza una historia. ¿Qué es lo que deseas, ser escritor a jornada completa o serlo solo ocasionalmente?

Cuando lo tengas decidido, tendrás que volver a fijarte un objetivo, esta vez algo más concreto: Decide cuál de las muchas historias que tienes en la cabeza quieres escribir. Tómatelo con calma y decide siendo totalmente consiciente de que, una vez decidido, no podrás ponerte con ninguna otra hasta terminarlo. 

Es muy importante que se sientes a discutir contigo mismo estas preguntas fundamentales y decidirlo siendo consiciente de lo que implica cada decisión que tomes.

2. Contancia y rutina establecida.

Si sois lectores asiduos de blogs dedicados a la escritura, estaréis hartos de oirlo. Si escribir se convierte en tu empleo, debes tener una rutina previamente establecida para trabajar. Debes imponerte un horario para dedicarte a tu novela y no permitirte jamás alterarlo: ¿o es que acaso, en cualquier otro emplo, te dejarían escacearte por simple pereza?

Aquellos que tenemos la desgracia de haber nacido pobres y vernos obligados a trabajar, tenemos que compaginar ambos empleos. Es agotador y muchas veces caerás en la tentación de descansar en lugar de dedicarte a tu novela. Un truco es darte dias libres. Yo, por ejemplo, me concedo los domingos para vagear.

3. Horas y horas de corrección.

Hay quien piensa que, una vez terminado el primer borrador, ya tiene novela que poder empezar a vender para hacer rico. Ya lo he dicho varias veces, pero no me importa repetirlo: el borrador no es más que el bebé que, con el tiempo y muchas horas de corrección, se convertirá en tu novela

Ten clarísimo, cuando empieces a escribir, que una novela te llevará horas y horas de trabajo; y, paradójicamente, a lo que menos te vas a dedicar en todo el proceso será a escribir. Ocupará mucho más espacio el worldbulding y la correción. 

4. Inversión monetaria. 

Sí, amigos mios. Necesitaréis dinero para poder dedicaros a esto. Sobre todo si decidís autopublicar una obra, necesitaréis una inversión para poder ofrecer a vuestro público un buen material. 

Para bien o para mal, una novela no será de calidad sin la intervención de, al menos, tres profesionales: un ilustrador, un editor y un corrector
  • Tu novela necesitará una portada llamativa para atraer a más público y, siendo francos, es mejor llamar a un profesional que dejarte suelto con el photoshop y algunas imagenes de google. 
  • Un corrector es obligado para cualquier novela, publicada en editorial o autopublicada. Necesitas que un profesional, de forma totalmente objetiva, corrija tu obra y arregle los fallos que tu no has podido apreciar.
  • Por último, un editor es fundamental para poder introducir tu obra en el mercado. Necesitas a alguien cercano al mundo, más informado que tú, que te ayude y te oriente a la hora de comercializar y publicitar tu obra
5. Motivación y ganas.

Como con todo, necesitarás mucha motivación para no terminar estirándote de los pelos en los peores momentos -que habrá muchos-. Si tienes claro tu objetivo, sólo tienes que írtelo repitiendo como un mantra tranquilizador. No debes rendirte cada vez que una piedra se te cruce en tu camino, debes avanzar para conseguir tu sueño. 

Mi truco personal cuando estoy desmotivada es mirarme al espejo y preguntarte, a mi misma, qué quiero hacer con mi vida, cuál es mi objetivo y si lo deseo tanto, que hago mirándome en el espejo como una tonta en lugar de dedicarme a ello. 

No desesperes y continúa tu camino, desde aquí te ánimo a continuar tu viaje y a levantarte después de cada tropiezo


Momento ñoño aparte, 
Dime, ¿Estás realmente preparado?


Como siempre, os recuerdo que podéis suscribiros a mi newsletter, donde mensualmente os resumiré mis entradas y podréis acceder a material que diseñe especialmente para vosotros ^^  
 
¡Y seguid escribiendo!

lunes, 20 de junio de 2016

¿Se puede escribir una novela fantástica que sea, también, realista?

Esta entrada viene a razón por una conversación bastante curiosa que tuve en Twitter. Me preguntaron sobre una buena recomendación de una obra realista y yo, después de asegurarme que no se referían al movimiento cultural, mencioné Canción de hielo y fuego. Y la respuesta fue un... ¿eso es realista?

Y vengo aquí a desmificar una idea preconcebida porque, amigos y amigas escritores: 
 

No voy a entrar en meditaciones filosóficas sobre qué es o deja de ser la realidad, pero si voy a mencionar algo que todo lector y escritor debería saber al abrir un libro: Todo lo que leas es ficción. No es más realista una obra sobre dos adolescentes que se enamoran, que una en la que una sirena debe salvar la humanidad de una invasión alienígena para poder conseguir un par de bonitas piernas.

Todo lo que haya sido escrito por un humano será ficción, porque nadie puede reflejar de forma perfecta la realidad en una hoja de papel. Aunque muchos lo hayan intentado. 

Entonces, ¿a qué nos referimos con una obra realista? Aquí entramos en problemas a la hora de entender este término. Para mi, una obra realista es, en realidad, una obra verosímil: una novela que se ajusta a las normas creadas para su mundo, que toda acción tiene una consecuencia lógica y que los protagonistas no tienen ventajas caidas del cielo sólo por ser lo que son. 

¿Cómo podemos crear una 
obra de fantasía realista? 

1. Crea un buen sistema de magia.

La magia es el primer elemento que suele disuadir de que una obra sea realista. ¿Por qué? Porque si nuestro protagonista sólo por levantar el brazo puede hacer caer un rayo, se le facilita demasiado el avance por la trama. Como humanos sabemos que la vida es dura y alguien con semejante poder hace que lo veamos como algo demasiado alejado de nuestra realidad.

La solución es sencilla y ya lo dice Branderson, debes asegurarte que la magia tenga un precio, unas consecuencias al abusar de ellas y, más interesante aún, algún tipo de tabú que, al romperse, traiga algo horrible. De esta manera, si nuestros lectores presencian y sienten los efectos secundarios de la magia y comprueban que el precio por usarla es cara; se sentirán más cercanos a ellos. 

¿Cercanos a un tipo que lanza rayos? ¿Por qué no, si también es humano y sufre igual que nosotros el transitar de la vida?

2. Mata a tus personajes.

No te estoy proponiendo una matanza estilo Martin ni nada por el estilo, pero la Muerte debe perseguir a tus protagonistas. Que la muerte sea una posibilidad palpable ante sus actos e, incluso, permite que alguno de ellos cometa un error estúpido y muera.

Si los acercas a la muerte, si tu lector siente que el protagonista puede morir, se sentirá más apegado a él y más enganchado a la trama. 

No tengas miedo de la Muerte, como escritor DEBES tenerla siempre cerquita. 

3. Haz que tus protagonistas sufran

Para hacer verosimil tu historia tus protagonistas deben pasarlo mal. Una historia sin conflicto no funciona. Nadie escribe sobre un granjero que, felizmente, dedica sus días a cultivar lechugas sin que nadie le moleste.

Estamos hartos de historias inverosímiles en las que el protagonista llega a los sitios sin ensuciarse las manos, que se les abran las puertas por solo pedirlo y que los malechores se le echen encima para ser detenidos. Ponle tan difícil su camino como se lo pondrías al malo malísimo

Sé verosímil, si nadie ha sacado la espada de la piedra por algo será, ¿por qué tu prota no puede caerse de espaldas al intentarlo? 

4. Tu protagonista también tiene necesidades básicas
Estoy harta de leer sobre intrépidas aventuras hacia tierras lejanas y no encontrarme ni una sola mención a la falta de agua, a las altas o bajas temperaturas o, más perturbador aún, los protagonistas jamás pasan hambre: por lo visto, en el kit de héroe viene incluída una mochilla en la que cabe toda la comida del mundo y, aún mejor, jamás se pone mala. 

Tu protagonista es humano y... rectifico. Tu protagonista -siendo humano o no- tiene unas necesidades básicas que cubrir: comida, agua, temperatura adecuada, ir al baño, higiene y, en el caso de las mujeres, puede darse también el problema de la menstruación o el embarazo

¿Habéis leído alguna obra fantástica en la que la chica del grupo tenga problemas porque tiene la regla? Yo, en contadas ocasiones. Por lo visto, en el kit de heroína se olvidaron de eso. 

Haz pasar hambre a tu protagonista, mátalo de sed en el desierto y, por dios, que al menos mencionen de pasada que van hechos unos cerdos porque llevan semanas sin darse un chapuzón.  
 
5. Crea un buen Worldbulding
Por último, pero no menos importante, para que tu historia sea verosímil, lo primero que tienes que hacer es trabajar el Worldbulding para crear unas normas del mundo coherentes. Ya hemos hablado más arriba de la magia, pero en este apartado me centro en otras cosas. Por ejemplo, la política del mundo y el sistema de justicia

Me he encontrado mil historias en las que un adolescente vence a todo un sistema político de todo un reino entero -cof, cof, los juegos del hambre, cof, cof-. Es algo totalmente inverosímil y denota la poca planificación del sistema político del mundo. Si un solo adolescente puede quebrar un sistema de gobierno es que este no era demasiado fuerte.

Lo mismo ocurre con el sistema de justicia. Si quieres incluir un juicio en tu novela, ten claro como funcionan estos en tu mundo y cuales son las leyes que lo rigen. No puedes irlo decidiendo a medidas que lo escribes o te saldrá un truño enorme. El mundo de Harry Potter es un buen ejemplo para mostrar lo poco y mal definido que puede estar un sistema judicial.


Y estos son, para mi, 
los 5 puntos más importantes 
para hacer verosímil una historia. 

¿Tú que opinas?
¿Tu novela fantástica es "realista"?


Como siempre, os recuerdo que podéis suscribiros a mi newsletter, donde mensualmente os resumiré mis entradas y podréis acceder a material que diseñe especialmente para vosotros ^^  
 
¡Y seguid escribiendo!

lunes, 6 de junio de 2016

10 imprescindibles en tu Worldbulding

No hago más que hablar de Worldbuling por aquí y por mis redes sociales, pero me he dado cuenta de que no hemos hablado, en ningún momento, sobre qué es exactamente el Worldbulding de nuestra novela. Es decir, todos sabemos que se trata de construir el mundo en el que se desarrolla tu historia pero... ¿en qué aspectos tenemos que fijarnos?


En la entrada de hoy, os traigo una lista de los 10 aspectos que, para mí, son imprescindibles en cualquier Worlbulding de cualquier novela de fantasía. 

1. Religión y mitología. 

Toda sociedad habida y por haber cree en algo. Sea en una divinidad sea en la ciencia. Debemos crear, para nuestro mundo, una mitología y una religión en los que cree la sociedad. Sin embargo, es inverosimil que en un mundo entero sólo exista una sola religión. De esta manera, deberíamos crear una religión por cada región/reino e, incluso, diferentes ramificaciones de religiones mayoritarias.

Pero debemos ser cautos. Si la religión no es importante para la trama argumentativa, debemos trabajarla lo suficiente para dar consistencia a nuestro mundo: expresiones propias de la religión -¡por la diosa madre!-, mitos y creencias que se reflejen en el comportamento de los personajes -estirarse de las orejas para evitar la mala suerte- e, incluso, cuentos o canciones con temática mitología que compartir durante los viajes; son elementos que diferenciaran, claramente, nuestra novela de otras menos trabajadas. 

2. Lenguas

No me creo cuando en una novela fantástica nuestros protagonistas van a la otra parte del mundo y todos les entienden perfectamente. Es totalmente inverosimil. 

Debes crear la sensación de que tu mundo es plurilingüístico. Ya sea inventándose distintos idiomas -olé tú si te atreves con eso-, ya sea indicando la total imcomprensión de los personajes al intentar comunicarse con alguien de otra región. Asimismo, también tienes que tener en cuenta que una misma lengua no se habla de la misma forma en regiones distintas -compara, por ejemplo, el español de madrid con el de jaén-.

3. Sistema político

Aunque no es importante para todas las historias conocer las tramas en la política, si que es totalmente necesario tener bien definido el sistema de gobierno de cada reino/región/cultura/etc

Debes difinir quién puede tener acceso al poder, como éste se hereda y, por supuesto, qué derechos y deberes implica ostentar el más alto rango de la sociedad. 

Dependiendo de si tu novela se centra más o menos en la política, deberás tener mejor o peor definido el sistema de gobierno y sus distintas ramificaciones.

4. Sistema de organización social

Esto es algo muy básico en lo que normalmente ni pensamos porque lo tenemos totalmente asimilado pero, si quieres hacer una novela llamativa, deberías tenerlo en cuenta para poder diferenciarte de los demás. 

Básicamente debemos definir como se organiza la gente para vivir en sociedad: matrimonios o parejas estables -este sería el sistema generalizado en nuestro mundo-; emitaños; en comunidades igualitarias, y un largo etc. 

5. Magia y nivel tecnológico

Uno ambos puntos porque, en realidad, tienen mucho que ver. Por un lado debes decidir si en tu mundo habrá magia o no. Si decides que sí, debes definir como se usa, quien puede usarlo y las implicaciones -positivas y negativas- que se pueden derivar de sus aplicaciones. 

Relacionado con esto, también tendrás que definir en que nivel tecnológico se encuentran: ¿luchan con palos y piedras? ¿tienen colonias en otros planetas? Si existe la magia en tu mundo, ¿qué implicación tiene esta en la tecnología?

6. Geografía

La geogradía es algo totalmente imprescidible para cualquier novela porque, en la mayoría de casos, nuestros protagonistas suelen viajar. Necesitas tener totalmente definido el territorio en el que se moverán. No es algo que puedas decidir a medida que escribas. El territorio no debe adaptarse a la historia, sino la historia al territorio.

Para ello, debes crear un mapa en el que se especifique con todo detalle las montañas, rios, lagunas, praderas, mares y un largo etc. Necesitas conocer ese mundo mejor que la palma de tu mano. Para eso, te recomiendo esta super guía que hace poco publicaron en conjunto Alister y Cuervo Fúnebre

7. Climatología

Muy relacionada con el punto anterior. Del mismo modo que tienes que tener claro donde se encuentran montañas y desiertos, debes crear la climatología de tu mundo.

Con esto no quiero decir que al lado de "Desierto" pongas un "aquí hace mucho calor"; sino que hagas verosimil la climatología que el lector se espera al echarle un vistazo al mapa. Un ejemplo de esto es que, para que hayan desiertos, es totalmente necesario que sea dificil que pueda llover en esa zona; un recurso sencillo es bloquear el paso de las nubes con una cordillera de montes elevados. 

8. Fauna y flora

¿Qué criaturas habitan en tu desierto? ¿Qué animales cuidan los pastores en lo alto de las montañas? ¿Qué plantas usan las curanderas para sanar a sus pacientes? 

Un recurso fácil es tomar la fauna y la flora de nuestro mismo mundo. Un recurso un poco menos fácil es coger nuestra flaura y flora y llamarla de forma distinta. El recurso que más me gusta a mi es, además de usar nuestra fauna y flora acostrumbrada, añadir creaciones de tu propia cosecha

Sea como fuere, debes darle consistencia a tu mundo diferenciando las distintas costumbres de los pueblos en relación a la fauna y la flora. En otras palabras: no van a comer lo mismo las tribus del desierto que lo que se sirve en la mesa del rey. 

9. Razas y etnias

Aunque no en todas las novelas encontramos distintas razas humanoides, sí que debemos encontrar SIEMPRE distintas etnias. Estás creando un mundo entero, dudo mucho que sean todos blancos y compartan la misma cultura. 

Deberás definir, en el mapa que creaste anteriormente, las regiones habitadas por distintas etnias. Crearle a cada una una fisionomía característica, una cultura concreta y una religión determinada.

En el caso de las razas humanoides, deberás definir muchos aspectos más que los de una simple etnia. Dentro de poco, tendrás una entrada sobre cómo inventar e introducir distintas razas en tu novela; donde lo explicaré con más detalle.

10. Sistema económico

Por último, pero no menos importante, el sistema económico que emplearán tus distintos reinos. ¿Se relacionan usando trueques? ¿Emplean una moneda en concreto? ¿Es un sistema comunista? ¿Todos es de todos y viva el amor libre?

Además de esto, también tendrás que definir a qué se dedican los distintos pueblos. Por ejemplo, tienes una gran ciudad de comerciantes con un gran mercado. En ella, la mitad de habitantes son artesanos de prestigio y la otra mitad comerciantes que se enriquecen a su costa. Una ciudad claramente comercial pero que depende de otras para comprar alimento. Muy distinta a ésta será un pequeño pueblo que se compone de multitud de granjes, una taberna, una pequeña iglesia y un pequeño puesto comercial en el que los campesinos cambian parte de sus cosechas por herramientas nuevas. 

No es necesario ser demasiado específico con esto, pero si tener claro qué pueblos dependen de qué otros



¡Y eso es todo, por el momento!

A todo esto aclarar que el Worldbulding lo redacatarás y elaborarás para ti mismo. No debes dedicar tres páginas de tu novela a explicar qué comen los indígenas de una isla en concreta. Tampoco debes dedicar otras seis a explicar la gramática, la sintaxis y el léxico propia de la gente del desierto. Simplemente tienes que mostrárselo al lector para que él pueda sumergirse en un mundo que está pensado enteramente para su disfrute.

Y, dime, ¿como llevas tu Worldbulding? 
¿Estás de acuerdo con mis 10 imprescindibles?


Como siempre, os recuerdo que podéis suscribiros a mi newsletter, donde mensualmente os resumiré mis entradas y podréis acceder a material que diseñe especialmente para vosotros ^^  
¡Y seguid escribiendo!