miércoles, 17 de mayo de 2017

Cómo aumentar tu ritmo de escritura

Todos queremos escribir rápido, tener nuestro primer borrador listo enseguida para poder empezar a corregir y reescribir enseguida y ya dentro de nada poder hablar con editoriales, que nos publiquen nuestra obra, poder ir a firmas por toda españa y… se nos acaba rompiendo la jarra igual que a la lechera cuando no somos capaces de hacer ni 500 palabras diarias.

Pero, tranquilo, no te preocupes. Aquí vengo yo a esbozarte las claves que empleo yo misma para no bajar (casi) nunca de las 1.000 palabras por hora de trabajo. Ojo, por hora, no diarias.

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1. ¿No tienes tiempo? ¡Mentira! ¡Prioriza!

¿Cuánto pierdes delante de la tele? ¿Cuántas horas pasas en redes sociales? ¿Cuántas jugando? ¿Realmente no puedes ganar media hora de tu tiempo para escribir?

Sí que puedes. No te engañes. Sólo tienes que priorizar. Tómate tu novela como algo serio, ¿quieres publicarla? ¿Quieres que te lean? ¿Quieres, incluso, forrarte con ella? Pues el primer paso es convertirla en tu prioridad número uno. Tendrá que pasar a ser la primera de tu lista.

2. ¡Motívate con objetivos!

Yo siempre he funcionado mejor si intento mejorar una marca personal. Por eso, cuando empecé a querer aumentar mi producción diaria de escritura, me establecí tres tipos de objetivos:

  • Objetivo ridículamente sencillo: todos tenemos malos días, los escritores no somos una excepción. Para ese tipo de día me pongo este objetivo, una cantidad ridícula de palabras, las justas para poder irme tranquila a descansarobjetivos como aumentar tu ritmo de escritura novela fantastica como escribir una obra pensando que, al menos, he avanzado lo justo en la trama. En mi caso personal, se tratan de 500 palabras en una hora de escritura.
  • Objetivo óptimo: es el objetivo que desearías cumplir todos los días. Lo óptimo para poder avanzar la novela al ritmo de deseas. Para mí, se tratan de 1.000 palabras en una hora de trabajo.
  • Objetivo casi imposible: este es el objetivos para locos como yo. Te pones un objetivo muy difícil de alcanzar para motivarte a ir a por él. Es posible que no lo alcances, pero al ver la cantidad de palabras escritas, no te vas defraudado. Mi objetivo imposible es de 2.000 palabras seguidas por sesión de escritura, generalmente abarcando hasta dos horas de trabajo.

Obviamente, los objetivos no tendrían sentido sin recompensa. Creo que es importante que, al mismo tiempo que te impones retos, te premies si los consigues: una tableta de chocolate, una bolsa de chuches o el resto de la tarde jugando a lo que sea; son cosas sencillas pero con las que te sentirás complacido por el trabajo bien hecho.

3. ¡Necesitas una rutina y un horario!

Sí. Escribir no es trabajo para inspirados por las musas. No escribes tu novela a golpes de inspiración, pues no terminarías de escribirla nunca. Necesitas un horario fijo para trabajar en ella, como si se tratara de cualquier otro trabajo. Esto te lo he dicho mucho, así que me dejo de rollos y paso a como deberías trabajar tu horario de trabajo.

Te voy a hablar de mi caso particular, que es más raro de lo normal. En mi trabajo, hago media jornada en un turno roClock and Calendartativo; es decir, algunas semanas voy de mañanas, otras de tarde e, incluso, otras de mediodía. ¿Qué quiere decir esto? Que esbozarme una rutina anual es imposible. Por eso, elaboro rutinas semanales que voy adaptando a mis horarios de trabajo. No es tan efectivo como una misma rutina anual, pero no tengo otra opción.

Utilizo la técnica pomodoro y mi objetivo óptimo siempre es escribir una hora diaria. Así, me marco una franja de una hora disponible en mi horario y establezco el siguiente esquema: 25 minutos de trabajo, 5 de descanso, 25 de trabajo y otros 5 de descanso. En días buenos, que puedo llegar a trabajar hasta dos horas del tirón, el tercer descanso se convierte en uno largo de 15 minutos.

Si tienes la suerte de contar con un horario fijo durante todo el año, ¡por favor! ¡aprovéchalo! Establécete una franja horaria en la que SIEMPRE sea hora de escribir. Esto no quita que si te apetece escribir en otro momento no lo hagas, obviamente, pero te obliga a escribir diariamente y, junto a los objetivos esbozados antes, una cantidad de palabras fijas.

Piénsalo, ¡no ves como, realmente, las trabas te las pones tu mismo! ¡Escribir sólo te ocuparía una hora diaria!

4. ¿Qué te distraes mucho? ¡Tengo la solución!

Ay, es que me saltan notificaciones. Ay, es que entran en mi cuarto y me molestan. Ay, es que me acabo de acordar de un video muy gracioso que me apetece ver.cartel puerta como aumentar tu ritmo de escritura novela fantastica como escribir una obra Y ay, ay, ay. ¡No! La hora de escritura –o las que quieras echarte– son sagradas: ni llamadas, ni redes sociales, ni interrupciones; sólo tú con tu novela.

En casa ya saben que cuando estoy escribiendo no estoy para nadie. Normalmente, intento estar sola; pero si no lo estoy, tienen bien sabido que estoy concentrada y no pueden molestarme. Sólo durante una hora. Existen mil cartelitos super monos que puedes usar para parecer más amable.

En cuanto a los vicios que muchos tenemos hacia redes sociales o aplicaciones varias, te traigo un par de aplicaciones que seguro que te ayudan mucho.

  • BrainFocus: es una aplicación para aquellos que sólo necesitan un pequeño empujón a la hora de concentrarse en su tarea. La base de su estructura es un temporizador: tu mismo determinas cuanto tiempo quieres permanecer realizando una misma tarea y cuánto descanso te mereces. Ideal para adaptar a la técnica pomodoro que te he mostrado en el apartado anterior.
  • Flipd: Si no eres muy firme con tus propósitos igual te vendía bien, con ella puedes bloquear el resto de aplicaciones y determinar qué notificaciones puedes recibir y cuáles no.
  • Forest: Si no te gusta imponerte mucha disciplina, igual te gustará este: no deja de ser un temporizador pero lo llamativo de esta aplicación es que se plantea como un juego. Mientras trabajas, tienes una semilla que va creciendo, si te distraes, si abres algo que no deberías o si no cumples con lo programado; se muere. Tu objetivo es lograr tener un bosque frondoso. Yo desistí de usar esta aplicación, maté demasiados árboles.

En realidad, una aplicación no va a salvarte la vida. Tienes que tener muy claro qué deseas hacer y en qué deseas convertirte. ¿Perder tu tiempo de escritura en redes sociales va a ayudarte en terminar tu novela? ¿Jugar durante un rato te ayudará a convertirte en lo que deseas? No te digo que no pierdas tu tiempo como desees, para nada. Simplemente establece qué tiempo debes dedicar a escribir y cuál puedes perder en lo que más te plazca.

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Eso es todo por hoy. Espero haberte ayudado. Yo antes era cómo tú: me distraía fácilmente y era incapaz de imponerme una rutina. La clave es tener claro tus objetivos y tener claro qué quieres lograr, cómo quieres que tu vida marche. Recuerda que las riendas de tu vida las manejas tú mismo y todos tus logros y fracasos dependeran de cómo sepas conducirlas.

Cuéntame, ¿cuántas palabras eres capaz de escribir diaramente?

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¡Y nunca dejes de escribir!

sábado, 13 de mayo de 2017

Ursula K Le Guin nos desvela los secretos para escribir gran literatura

Llevo semanas dándole vueltas acerca de qué traerte hoy sobre mi autora adoptada, Ursula K. Le Guin, hasta que hace un par de días encontré por Internet una bendita joya. Ursula, en 1997, respondió a grandes dudas que se le habían planteado sobre el proceso de escritura, en un breve ensayo que publicó bajo el título de Dancing at the Edge of the World: Thoughts on Words, Women, Places. En la entrada de hoy, voy a sintetizar las ideas principales que esboza Ursula en su artículo. Si tienes buen nivel de inglés, puedes leerte la sintésis de la obra en esta página web; si no, puedes leer la traducción al castellano que se realizó en el blog de Tinta Chida, todas las citas proceden de esta última.

Pero vayamos al grano: ¿De qué habla en este ensayo? Sobre grandes cuestiones que siempre se le plantea a todo escritor: ¿De dónde provienen las ideas? ¿Cuál es el secreto para escribir buena literatura? En definitiva, Ursula K. Le Guin nos desvela sus secretos para crear algo grande.

Ursula K Le Guin sobre de dónde provienen las ideas y el secreto de la gran escritura

1. No existe un secreto para escribir buena literatura, se necesita habilidad y mucha práctica.

Lo primero que aclarará Ursula en este discurso es que es imposible responder a las preguntas planteadas al inicio de la entrada porque se cree erróneamente que hay un secreto para escribir bien. Sé cree que, aprendiendo este secreto, de golpe y porrazo, te conviertes en un escritor magnífico.

El verdadero secreto, afirma Le Guin, es la habilidad. Para cualquiera que no sepa escribir un libro le parecerá extraordinario la tarea realizada por un escrito pero, en realidad, no se trata más que de habilidad combinada con muchas hora de práctica. Los consejos, pequeños “secretos”, que te pueda desvelar un autor no tienen porque funcionar contigo puesto que cada escritor es un mundo y muchas de estas enseñanzas sólo se aprenden con trabajo duro, es decir, con horas y horas dándole al teclado.

2. Las ideas no son historias, son simples ideas.

Este tema es algo sobre lo que se habla mucho en distintos talles o cursos literarios. Cuando empezamos a escribir, lo hacemos porque nos ha sobresaltado una gran idea. Erróneamente se cree que una gran obra es UNA gran idea embutida en un libro. Veamos que dice Ursula al respecto: Ursula K Le Guin sobre de dónde provienen las ideas y el secreto de la gran escritura idea

“No creo que un escritor “obtenga” (meta a su cabeza) una “idea” (un tipo de objeto mental) de algún lugar, y luego lo convierta en palabras y las escriba en papel. Al menos en mi experiencia, no funciona así. La cosa se tiene que transformar en ella misma, tiene que ser compostada antes de que pueda crecer en una historia.”

Es decir, una idea debes trabajarla para convertirla en una buena obra. Muchas veces la combinaras con otras ideas que te vayan surgiendo a medida que trabajes la historia. Es posible, incluso, que termines descartando la idea principal puesto que al crear la historia, paso a paso, te has dado cuenta de como mejorarla para crear algo realmente bueno.

3. Los cincos principales elementos que se deben trabajar para producir gran literatura

Ursula, de forma un tanto mística, esboza los cinco patrones que todo escritor debe tener en cuenta a la hora de crear una buena literatura:

  1. El patrón de las palabras: el sonido y la musicalidad de las palabras.
  2. El patrón de la sintaxis y la gramática: la forma de conectar palabras, frases y párrafos. Se trabaja la unidad de la obra, el ritmo, su forma en el tiempo.
  3. El patrón de las imágenes: lo que las palabras nos hacen imaginar, ver, en nuestra mente o lo que nos permiten sentir imaginativamente.
  4. El patrón de las ideas: lo que las palabras y la narración nos hacen entender.
  5. El patrón de los sentimientos: lo que las palabras y la narración nos hace experimentar emocional o espiritualmente.

Por lo tanto, todo escritor deberá cuidar, en su obra, de estos tres patrones pero logrando entrelazarlos para crear una situación de equilibrio y armonía entre todos. En palabras de Ursula:

“La incepción del trabajo, esa etapa misteriosa, es tal vez el momento en el que se juntan estos patrones: cuando en la mente de un autor un sentimiento empieza a conectarse con una imagen que lo expresará, y en esa imagen llevando una idea, hasta que, medianamente formada, la obra empieza a encontrar palabras para sí misma, y las palabras llevan a otras palabras que crean nuevas imágenes”

4. El fracaso no es más que una forma de aprendizaje

Todos tememos equivocarnos. Nos aterroriza fracasar en nuestro obUrsula K Le Guin sobre de dónde provienen las ideas y el secreto de la gran escritura3jetivo por miedo al rechazo y la vergüenza que esto supone. Sin embargo, no siempre recordamos que el fracaso no es más que una forma de aprendizaje.

“El fracaso a menudo sirve para analizar lo que el éxito triunfantemente nos esconde.”

Yo misma, muchas veces, me digo que si hago algo mal, ya he descartado una de las vías posibles para alcanzar el éxito. Sólo me queda probar el resto. Fracasar es aprender, así que no sufras si ves que tu obra no terminar de quedar como deseas; aprende de tus errores y avanza por una vía distinta. El proceso de aprendizaje, en realidad, no es más que un tira y afloja entre los pequeños éxitos conseguidos y los grandes fracasos.

5. No hay mejor forma de aprender a escribir que leyendo y practicando.

Lo he repetido en infinidad de ocasiones: un escritor, para escribir buena literatura, tiene que leer a los grandes para aprender de su ejemplo y, segundo, practicar mucho para lograr conseguir hacerse con el oficio. Pero te dejo una bella metáfora de Ursula:

“La mejor cura es, creo, leer. La gente que aprendió a hablar a los dos o así y ha practicado el habla desde entonces, siente, con justificación, que conoce su lenguaje; pero lo que conoce es su lenguaje hablado, si lee un poco, o lee mucho pero no ha escrito casi nada, su escritura va a ser casi, casi lo que su habla era cuando tenían 2 años.”

Tienes que leer muchísimo de aquellos autores a los que te quieras parecer, aquellos cuyo éxito evidies a par que admires. Cuando captes su esencia, su forma de crear buena literatura, intenta imitarla. Practica hasta la saciedad y no te olvides de que, si no te sale bien, ya estás descartando uan vía posible hacia el éxito.

6. Tu público dará vida a tu obra, pero eres tú su creador.

En este último punto, Ursula trata el miedo con el que algunos autores se aproximan a su público. Básicamente se resume en el terror que a todos nos asola de no gustar o recibir malas criticas.

Pues bien, Ursula deja algo clarísimo desde el principio. Tu obra, es tuya. Un pedacito de tu mismo, si prefieres verlo así. Si bien sí que es importante saber qué tipo de público es tu objetivo, para determinar mejor el tema, los personajes y detalles de la trama, afirma rotundamente que, en el proceso creativo, sólo tienes que crear y dejar a un lado al futuro lector. Tu obra es tuya y debes hacerla acorde a ti mismo.

Sin embargo, en el momento en el que cualquier autor publica y lanza su obra al gran público, esta cobra vida. Una obra no tiene sentido alguno si nadie va a leerla. En el momento que cae en manos del público, esta obra deja de pertenecerte: ahora es de aquellos que te leen.

“Los escritores tienen que acostumbrarse a lanzar algo hermoso y verlo estrellarse y arder. También tienen que aprender cuando soltar el control, cuando el trabajo despega por sí mismo y vuela, más lejos de lo que planearon o imaginaron, a lugares que ni siquiera sabían que conocían.”

Ursula K Le Guin sobre de dónde provienen las ideas y el secreto de la gran escritura

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Y eso es todo por hoy. Espero que este breve resumen del ensayo de mi querida Ursula te haya servido, al menos, para repensarte tu papel como escritor. Para cerrar esta entrada, no podía dejarme esta bella cita sobre el papel del escritor:

“Una historia se levanta desde el centro de la creación sólo por la pura voluntad de ser; se cuenta a sí misma; toma su propio curso, encuentra su propio camino, sus propias palabras; y el trabajo de un escritor es ser su medium.”

Cuéntame, ¿qué te ha parecido?

¿Soy la única que ama a esta mujer?

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¡Y nunca dejes de escribir!

Esta entrada entra dentro de la iniciativa #AdoptaUnaAutora. Si no estás demasiado enterado de lo que es, pincha en la siguiente imagen. ¡Aún quedan grandes autoras que adoptar!

letras2objetosBlog

miércoles, 10 de mayo de 2017

¿Qué tipo de narrador es el mejor para tu novela?

Hoy vamos a ponernos un poco más técnicos y vamos a hablar sobre algo que todos deberíamos decidir ANTES de empezar a escribir nuestro primer manuscrito: la voz del narrador. Dependiendo del efecto que queramos transmitir a nuestros lectores, tendremos que emplear un tipo de narrador u otro. Y, créeme, no existen pocos tipos de narradores. Vamos a verlos.

banner Qué tipo de narrador es el mejor para tu novela.

Narrador en primera persona

Son especialmente útiles a la hora de mostrar el carácter de los personajes puesto que todo estará narrado en la voz directa de uno (o varios) de los personajes. Es un tipo de narrador que propicia el hablar de los sentimientos del personaje; pero también adapta el estilo del narrador al estilo que tiene el personaje a la hora de hablar.

Narrador protagonista

Es un narrador en primera persona que explica los hechos desde el punto de vista de nuestro protagonista. Es muy interesante pues sólo mostrará lo que el protagonista sepa y sienta. Es decir, se dejarán de lado muchos puntos de vista y sólo se conocerá la historia desde el suyo propio.

Es muy útil para dar profundidad al personaje y que el lector conozca de primera mano sus pensamientos, sentimientos y sensaciones. Sin embargo, no ofrece perspectiva. El lector sólo conocera los hechos desde los ojos del protagonista.

Narrador testigo bardo Qué tipo de narrador es el mejor para tu novela narrador testigo

Es un narrador en primera persona que explica los hechos, no desde el punto de vista de nuestro protagonista, sino de un testigo de lo acontecido. Esta descripción te da mucha manga ancha con respecto a qué se entiende por testigo. Bien puede ser su mejor amigo que le acompaña en el viaje o un trovador que conoce la historia.

Este tipo de narrador no hace falta darle justificación de porqué esta explicando la historia si la vivió el mismo junto al protagonista, pero igual sí deberías justificarlo un poco si se trató de un testigo menos implicado en la acción.

Narrador en monólogo interior

Uno de los narradores en primera persona más difíciles de crear correctamente. Se trata de un narrador que da voz a los pensamientos del personaje en un monólogo interior. La narración, por lo tanto, se tiñe totalmente de los sentimientos del protagonista ayudando, en gran medida, a darle profundidad psicológica.

Es un tipo de narrador muy útil si se trata de un personaje con dificultades para expresar sus pensamientos, puesto que con él ayudarás a que el lector lo comprenda.

Narrador poliédrico

Es un narrador en primera persona que adopta distintos puntos de vista a lo largo de toda la narración. Es uno de mis favoritos. Puedes jugar mucho con este tipo de narrador porque puedes introducir nuevos puntos de vista cuando te plazca. Puedes iniciar tu novela con un solo punto de vista pero irlo ampliando a medida que vayan apareciendo personajes importantes.

Es muy interesante porque ofreces al lector toda una serie de puntos de vista que ayudan a comprender mejor el desarrollo de la trama. Además, al estar expresado en primera persona, muestras la forma de ser y los pensamientos de los personajes, no sólo porque los explicite sino porque tendrás que adoptar su forma de hablar al texto narrativo, haciendo, así, que cada narrador se diferencia de los otros solo por el estilo narrativo que emplees. Si lo sabes hacer bien, se convierte en una genialidad.

Narrador en segunda persona

Este tipo de narrador es muy difícil de encontrar puesto que se trata de una voz incómoda de emplear para carta narrador en segunda persona Qué tipo de narrador es el mejor para tu novela narrador testigouna novela. Era habitual verla en el género epistolar, puesto que todas las cartas de dirigían a un tú o a un vosotros.

Sin embargo, en la actualidad la segunda persona sólo se emplea para llamar la atención de lector y dar la sensación de estar hablando directamente con él. Podría ser una buena opción emplearlo en la sinopsis o en ciertos puntos del libros para suscitarle interés con frases de este estilo: “Pero las cosas no van a ir como te imaginas, créeme”

Si quieres hacerlo aparecer a lo largo de tu narración, tendrás que crear toda tu novela como una historia que cuenta un personaje a otro, así podrás emplear esta segunda persona que iría dirigida al personaje receptor de la historia pero que, inevitablemente, el lector entenderá como un llamamiento a sí mismo.

Narrador en tercera persona

Uno de los más empleados en literatura. La tercera persona otorga objetividad pero, tal y como veremos a continuación, puedes jugar mucho con ella para crear algo muy llamativo.

Narrador omnisciente

Es un narrador que lo conoce todo. Con este tipo de narrador, ofrecerás un punto de vista falsamente objetivo puesto que no sólo describe las acciones, sino también todo lo que les pasa por la cabeza a los personajes, puede hacer referencias al pasado e, incluso, adelantarse en la trama y hacer pequeños saltos temporales.

Es el narrador prototípico en literatura pues es el más cómodo para el escritor. Te ofrece descripción de personajes, te permite introducir worlbuilding sin quebraderos de cabeza pero, también, te permite hacer referencias al desarrollo de la trama, pasado o futuro.

Narrador testigo o observador

Es un narrador en tercera persona verdaderamente objetivo. Sólo describe lo que acontece, las acciones que realizan los personajes. Muchos lo han descrito acertadamente como un cámara de cine que sólo capta lo que sucede. Los juicios, la conclusión acerca de la evolución psicológica de los personajes y el desarrollo de la trama cae de cuenta del lector. Es él quien tiene que sacar las conclusiones de la lectura puesto que narrador no le ayuda en nada, puesto no es más que una cámara.

Aunque puede ser un tipo de narrador muy interesante, a mi me parece demasiado aburrido. Necesito mostrar mejor las vicisitudes de mis personajes y con una simple cámara de vídeo no tengo suficiente. Pero para gustos colores, cada cual que escoja el nanarrador testigo o observador Qué tipo de narrador es el mejor para tu novelarrador que más le convenga.

Narrador equisciente

Mi narrador favorito y el que estoy empleando actualmente en mi borrador. Se trata de un narrador en tercera persona pero que, a diferencia de los anteriores, sólo describe a partir del punto de vista de un personaje en concreto. Al igual que los narradores de la primera persona, permite describir la trama desde su punto de vista y ofrecer, con realismo, sus sentimientos a tu público. Inevitablemente, la hacer esto, tu narración se verá contaminada por su forma de hablar y de actuar.

Entonces, vemos como con esta tercera persona podemos simular un narrador de primera persona convencional pero manteniendo el falso objetivismo que nos proporciona la tercera persona. Nuestro estilo narrativo se verá contaminado por la forma de comportarse del protagonista, enriqueciendo la descripción del personaje.

Es más, al igual que con el narrador poliédrico, puedes ir añadiendo distintos puntos de vista a medida que avance la narración y vayan surgiendo personajes que deseas que ofrezcan su punto de vista con respecto al desarrollo de la trama.

Siempre he pensado que este tipo de narrador junta todos los puntos positivos de los anteriores y sirve, muy bien, para ofrecer una historia contada desde sus propios protagonistas.

Tiempo verbal de tu narración

El tipo de narrador no es lo único que influye a la hora de esbozar la voz de tu novela. El tiempo verbal que emplees para hacerlo será muy importante, puesto que crearás sensaciones distintas dependiendo de cual uses.

Narración en pasado

Es la prototípica. Al emplear este tipo de tiempo verbal creas la sensación de que la trama de la tu novela es algo que ya ha pasado. Así, el narrador, independiente de cual emplees, se convierte en alguien que conoce los hechos y se los relata al receptor de la historia.

Este tipo de tiempo verbal te permite hacer saltos en la narración, adelantándote al ritmo normal o haciendo referencias a lo sucedido anteriormente, puesto que es una historia que, en el momento de narrarla, ya ha terminado.

Narración en presente

En este tipo de narración, los hechos están sucediendo a medida que el narrador avanza con la traQué tipo de narrador es el mejor para tu novela narradorma argumentativa. Se crea la sensación de inmediatez y resulta muy llamativo para el lector puesto que enseguida se verá implicado en la trama.

Sin embargo, es un tiempo verbal más difícil de mantener adecuadamente. Al estar en presente, se compagina mejor con narradores que se relacionan con un personaje en concreto. No te permite adelantarte a la narración, puesto que el futuro aún no ha acontecido. Es más difícil introducir grandes parrafadas de worlbuilding.

Este tipo de tiempo verbal, unido con un narrador en primera persona o el equisciente, te proporciona una historia en la que el lector se siente partícipe llegando incluso a hacer que se sienta parte del grupo de protagonistas. Los detalles de worlbuilding tendrás que mostrarlos y no explicarlos, o romperás el hechizo.

Narración en futuro

Creo que no he leído una sola novela que emplee el futuro como tiempo verbal del narrador. Y es porque es dificilísimo de llevar. Este tiempo verbal sólo puede ser óptimo para emplear en relatos o cuentos, en modo de profecías o como esbozo de un futuro deseado. El cuento de la lechera es ideal para entender este tiempo verbal: la protagonista se pasa el cuento soñando con lo que acontecerá en el futuro hasta que su jarra se rompe y, con ella, su futuro soñado.

No me parece un tiempo verbal útil en novela, pero si conoces alguna buena obra escrita así, ya estás tarando en recomendármela.

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Y eso es todo por hoy. Recuerda siempre escoger el narrador a partir del efecto que quieras crear en tu público. No es, para nada, lo mismo emplear una primera persona que un narrador omnisciente: la magia de la narración es muy distinta en ambos tipos.

Cuéntame, ¿conocías todos estos tipo de narradores?

¿Cuál vas a emplear tú?

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